Música y recreación en Plaza de Armas

Por: Sofía L. Bejarano

Niños corren de un extremo a otro para que a su paso las palomas vuelen, otros  arrojan  semillas al piso para que  dichas  aves  se acerquen a comer, unos  tantos lanzan hacia arriba una pelota que tiene amarrada tiras de plástico  de diferentes colores, que  los comerciantes del lugar llaman “cometas”  y algunos otros caminan acompañados de sus papás;  esto sucede en la Plaza Constitución hoy más conocida como de Armas.

Niños en Plaza de Armas. Fotografía: Sofía L. Bejarano

Fotografía: Sofía L. Bejarano

Debido a que en la Guadalajara colonial  en este espacio  “se preparaban los vecinos para la guerra contra los indios”,  además, se propiciaban  “ejecuciones de condenados a muerte, penas corporales por diferentes delitos  y actos de fe de la inquisición”, según la información que se muestra en la plaza.

Fotografía: Sofía L. Bejarano

Personas con más edad llegan y se sientan en las bancas o en las sillas, que algunos jueves se instalan frente al kiosco, ya que la Banda de Música del Gobierno del Estado de Jalisco presenta sus melodías, exponiendo un repertorio variado, al término de cada canción los asistentes  dejan resonar un aplauso y cuando el director finaliza el evento los individuos gritan “otra”.

Fotografía: Sofía L. Bejarano

La manera de recreación en este espacio público, se ha transformado con el paso del tiempo,  antes las mujeres acudían los domingos a dar vueltas alrededor  de la plaza, para que los hombres les regalaran flores y ahora ya no es común. Pero la tradición de la música no se ha perdido,  puesto que la Banda del Estado  tiene más de 120 años tocando en el lugar, siendo el iniciador el maestro Clemente Aguirre.

Fotografía: Sofía L. Bejarano

El director titular de la Banda del Estado  Federico Palacios expresa que la oportunidad de tocar en la plaza es aprovechada, ya que  los kioscos están destinados a la música, además,  “porque es una de las distracciones y de las obligaciones que tienen los gobiernos de ofrecer cultura, de ofrecer espacios donde se den a conocer las composiciones de toda la gente que se dedica a eso (…), en un espacio verdaderamente útil y de mucha tradición, porque en todos los pueblos en todos los lugares donde existen kioscos, están destinados esos espacios para el cultivo de nuestra música”

Al llegar la noche la música deja de sonar,  los niños ya no juegan, los adultos y jóvenes se retiran, las palomas vuelan hacia arriba de los edificios cercanos y solo queda el kiosco, resguardado por los doce soldados de piedra  que están en lo alto del Palacio de Gobierno de Jalisco.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s